La crisis institucional que atraviesa la FIFA continúa profundizándose. A pesar de que el organismo presidido por Gianni Infantino dio marcha atrás con el controvertido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y reconoció errores en su gestión, la UEFA confirmó que mantendrá el boicot a las competiciones organizadas por la entidad y sostuvo que ya no confía en la conducción del dirigente suizo.
La decisión fue comunicada luego de que la FIFA emitiera un mensaje en el que, además de admitir fallas en el manejo del proyecto, advirtió que no tolerará nuevos cuestionamientos contra su integridad y aseguró que tomará medidas para proteger la reputación de la institución.
Sin embargo, la respuesta desde Europa fue inmediata. La UEFA reiteró que las condiciones establecidas para levantar la amenaza de no participar en los torneos de la FIFA todavía no fueron cumplidas. Según el organismo europeo, no solo debía retirarse el plan de privatización de las principales competencias internacionales, sino que también debían ofrecerse garantías de que iniciativas similares no volverán a impulsarse.
En un comunicado difundido por distintos medios europeos, la entidad sostuvo además que mantiene su pérdida de confianza en Gianni Infantino y aclaró que el respaldo expresado por integrantes de la estructura de la FIFA no modifica esa postura.
El conflicto se originó cuando trascendió el proyecto de comercializar participaciones privadas en los Mundiales, una iniciativa que finalmente fue retirada tras recibir fuertes críticas de distintas confederaciones, entre ellas la Conmebol. Días antes, la UEFA había advertido que ninguna de sus 55 asociaciones nacionales disputaría competiciones de la FIFA mientras la propuesta continuara vigente. Aunque el plan fue archivado, el organismo europeo confirmó que el boicot sigue en pie.
La tensión se produce en un momento clave para el fútbol internacional. Restan poco más de siete meses para las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos, mientras que el plazo para presentar candidaturas vencerá el 18 de noviembre.
Antes de esos comicios habrá una prueba importante: el Mundial Sub-20 Femenino que se disputará en Polonia a partir del 5 de septiembre. El torneo contará con la participación del país anfitrión y de otras selecciones europeas como España, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal, además de Argentina. La continuidad del boicot abre interrogantes sobre la participación de esos equipos cuando falta apenas un mes para el inicio de la competencia.
En medio de la controversia también surgieron versiones publicadas por la prensa británica que señalaron que Infantino habría prometido a Marruecos la organización de la final del Mundial 2030 a cambio de apoyo político para su continuidad. La FIFA rechazó esas afirmaciones y las calificó de falsas, asegurando que la decisión sobre la sede de la final será tomada en el momento correspondiente.
Tras una reunión de emergencia realizada en Rabat, la FIFA difundió un comunicado en el que el secretario general y los miembros presentes de la Junta Directiva expresaron su respaldo a Infantino. No obstante, medios europeos señalaron la ausencia de varios directivos de peso durante ese encuentro, alimentando las especulaciones sobre diferencias internas dentro del organismo.
Por su parte, la Conmebol respaldó la decisión de retirar el proyecto del FIFA Forward Enterprise, aunque manifestó preocupación por las decisiones adoptadas de manera unilateral. La confederación sudamericana reclamó que cualquier iniciativa de relevancia sea tratada mediante los mecanismos institucionales y el diálogo entre las 211 asociaciones miembro de la FIFA.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa creciendo y el futuro político de Gianni Infantino permanece bajo la lupa, en un escenario marcado por el enfrentamiento entre la FIFA y la UEFA y con las próximas elecciones como telón de fondo.
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