¡La espera terminó! El silencio de la cordillera se rompió de nuevo con el rugir de las 4x4.
Después de dos meses de caminos intransitables, el Balcón del Pissis, esa maravilla que nos puso en el mapa del mundo, volvió a abrir sus puertas.
No es una apertura más. Es el regreso a uno de los lugares más extremos y hermosos de la Argentina. Donde están los gigantes de más de 6000 metros, donde las lagunas se pintan de turquesa, verde y azul profundo y donde sentís que estás en otro planeta.
La Municipalidad de Fiambalá tomó la decisión y lo hizo como se debe: con orden.
Desde el Puesto de Control Km 0, la Policía de la Provincia junto a Inspección y Recursos Naturales montó un operativo estricto. Nada se deja al azar. Se controla vehículo por vehículo, prestador por prestador. Porque allá arriba, a más de 4000 metros de altura, un error se paga caro. El clima cambia en minutos, el camino es bravo y la montaña no perdona.
Y tiene que ser así. Ordenar el turismo es cuidar la vida del turista, es cuidar el trabajo del guía fiambalense que vive de esto y es cuidar ese paisaje único que no existe en otro lado.
Hoy las primeras fotos ya emocionan. Las camionetas volviendo a cruzar los ríos de altura, los turistas con la boca abierta frente al Pissis nevado.
Fiambalá vuelve a latir con fuerza. Vuelve el trabajo para nuestros pibes, para las agencias, para los hospedajes, para las comedoras que esperan a los visitantes con un plato caliente después de la travesía.
La cordillera nos espera. Pero nos espera con respeto.
Si vas, hacelo bien. Con 4x4, con guía habilitado, con todo en regla. Para disfrutar y para volver a casa a contar que estuviste en el Balcón más lindo del mundo.
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